Emociones Básicas. Alegría.

En el artículo anterior hacía una introducción a las emociones básicas.
Todas las emociones tienen una función, una misión, pero también poseen una carga emocional o, como me gusta llamarlo, “un lado oscuro”.

Así que este artículo pretende, no solo nombrar la alegría, pretende hacerla más conocida y cotidiana, hacerla nuestra amiga, nuestra aliada, para poder estar atentos a sus bondades y adiestrar a nuestra mente para desarrollar lo que nos hace felices.
Te ofrezco una herramienta para ir entrenando tu mente para que “reaccione” ante las bondades de la vida.

 

<<Alegría: felicidad, gozo, tranquilidad, contento, beatitud, deleite, diversión, dignidad, placer sensual, estremecimiento, rapto, gratificación, satisfacción, euforia, capricho, éxtasis y, en caso extremo, manía. DG. Inteligencia emocional >>

En mi opinión, cuando se habla de las emociones básicas, se trata poco la alegría. Como se considera una emoción positiva frente a las negativas o neutras, parece que se da por hecho que, al ser positiva llegará sin más, nos beneficiará y poco podemos hacer con ella, excepto sentirla y disfrutarla, pero nada más lejos de la realidad.

Una vez más, nos centramos en lo negativo, en cómo evitarlo o manejarlo cuando, lo ideal, es promover  o intensificar lo positivo. No es dejar de lado lo negativo, pero si nos centramos en ello, seremos más conscientes y, de alguna forma, se hará más palpable, más habitual.

Si quieres ser feliz, disfrutar de la alegría, es bueno saber cómo funciona esta emoción, esta familia emocional; alegría, felicidad, placer…. y su lado oscuro, la euforia.

Neurociencia. Alegría ¿Qué es y para qué sirve?

Como decíamos, todas las emociones tienen una funcionalidad. En el caso de la alegría, es conseguir que volvamos a hacer aquello que ha generado esa alegría o placer.

Pero ¿por qué querríamos volver a repetirlo? ¿cómo funciona nuestro cerebro en el caso de la emoción de la alegría?

Toda emoción viene desencadenada por un estímulo, este, activa una determinada zona del cerebro y pone en marcha toda una maquinaria de corrientes eléctricas y una química específica para dicha emoción.

Cuando el estímulo es agradable activa lo que se conoce como “Centro de Recompensa” e inhibe otras zonas del cerebro para evitar el rechazo.

Se entiende por recompensa, no algo material, si no cualquier cosa que estimule en nuestro cerebro los sistemas del placer, del agrado, que nos hace sentir bien. Cuando esto sucede, cuando se activa este centro del placer, liberamos sustancias que inhiben los sentimientos negativos, reducen la preocupación, y aumenta la energía disponible , una de estas sustancias es la Dopamina.

Para entender la función del Centro de Recompensa podemos ir al pasado y al funcionamiento más básico en cuanto a evolución se refiere. Este CR se ponía en marcha cuando nuestros antepasados hacían algo que prolongaba su vida o aseguraba la reproducción (que es la motivación básica de los seres vivos) De esta forma, cuando, por ejemplo, comían algo que les aseguraba una gran cantidad de energía, es decir, supervivencia, se activaba el centro de recompensa para que supieran que debían comer eso más veces y así, asegurar la fuente de energía.

Trozos de chocolate Foto Gratis
Comida de fotografía creado por Valeria_aksakova – Freepik.com

¿Qué cosas activan el centro de recompensa? pues la lista, como veíamos en el artículo sobre “qué nos hace SER felices”, es infinita, es decir hay miles y miles de cosas que activan este centro de recompensa e, incluso, puede que haya cosas que activen el centro de recompensa de algunas personas, pero sean completamente repugnantes para otras.
Generamos dopamina al comer, estar con amigos, cuando nos compramos algo deseado, tener relaciones sexuales, tener un momento para estar a solas y desconectar… lo dicho, la lista es interminable y depende en gran medida de nuestras experiencias frente a diferentes estímulos.

Parece, según esto, que es fácil atraer alegría a nuestra vida, atraer felicidad ¿no?. Solo tenemos que repetir y repetir aquello que nos hace felices una y otra vez y así lo seremos para siempre.

O no…

El lado oscuro.

Toda emoción tiene lo que se denomina una carga emocional. En el caso de la alegría es “la euforia”.

En este caso el sentimiento es intenso, con una gran excitación y la alegría nos invade.

Una docena de heridos y medio centenar de coches destrozados tras la victoria de Egipto
Disturbios en Egipto tras una victoria de fútbol. Fuente: AS

Nos sentimos llenos de energía y, al igual que sucede con otros secuestros emocionales, podemos perder fácilmente el control. Incluso, en estos casos de alegría extrema llegamos a segregar adrenalina y noradrenalina, las cuales se segregan en situaciones de ansiedad y estrés.

Ejemplos de esto tenemos en las celebraciones de competiciones deportivas con resultados de heridos y destrozos de bienes públicos y privados.

O también tenemos casos de desmayos de personas sobrepasadas por esta “sobredosis de alegría”.

 

Pero no solo la euforia es el lado negativo. Recordemos que la alegría, hace que se active el sistema de recompensa, y que esto es provocado por múltiples estímulos, algunos de ellos son la comida (obesidad), el tabaco, alcohol y drogas legales e ilegales (adicciones). El placer “engancha” y es fácil que busquemos consciente o inconscientemente volver a sentir ese placer, esa alegría y con ellos desencadenar conductas patológicas o nocivas sin quererlo.

Incluso, podemos tener relaciones sociales disfuncionales con la única intención de sentirnos reconocidos o amados.

 

La felicidad duradera solo se consigue con un trabajo interior y entrenando la mente en positivo. 

 

Aprender pues  a reconocer las emociones, en particular en este articulo, la alegría sana, a disfrutarla y no ha darle un poder excesivo, nos hará ser protagonistas activos de nuestra vida. 
Así que ponte a ello, vamos a ir aprendiendo herramientas para serenar la mente, para entrenarla para ser más feliz desde tu posición de control ¿me acompañas? (te animo a suscribirte a esta web para ir aprendiendo algunas de estas herramientas).

 

¡Manos a la obra!

Hoy te dejo una nueva forma de adiestrar a nuestra mente para reaccionar ante las pequeñas cosas de la vida que te harán sentirte orgulloso de ti mismo y/o sentir felicidad:

 

Un abrazo, nos vemos pronto.

Edurne

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